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miércoles, noviembre 30, 2022

Un gran momento para los fanáticos de Spinetta: se editó un disco en vivo del trío “Invisible” de 1975

La noticia causó conmoción el pasado 7 de octubre, cuando Machi Rufino, el mismísimo bajista del trío Invisible, hizo una publicación en sus redes oficiales acompañada de una foto en donde se lo ve junto a su ex compañero Pomo, a algunos de los hijos de Spinetta y al presidente de la discográfica Sony, Damián Amato.

“Invisible en vivo!!! (teatro Coliseo noviembre de 1975). Hoy se firmó el contrato entre Sony Music, los hijos de L A. Spinetta, Pomo y Machi para la edición del mismo que será tanto en vinilo como CD + formato digital.

Fue un momento emocionante y creo que el disco les va a sorprender tanto por su sonido así como también por como está tocado”, escribió.

Esta semana fue el momento cuando se lanzó en vinilo, CD y plataformas digitales el álbum En vivo – Teatro Coliseo 1975, de Invisible, con el material grabado en los shows de los días 21 y 22 de noviembre de 1975.

En vivo – Teatro Coliseo 1975 incluye una conmovedora versión de Durazno sangrando, la frescura de la entonces inédita Que ves el cielo, el estreno de Perdonado (Niño condenado) que ya sonaba igual a su futuro registro en estudio, la ensoñadora sonoridad de El diluvio y la pasajera y el irresistible groove de Oso del sueño, el tercer single del grupo, de 1974.

Otros hitos son Viejos ratones del tiempo, también de ese tercer sencillo, y una versión de 17 minutos de Azafata del tren fantasma que resulta antológica, una impresionante zapada que abruma por su excelencia y creatividad.

Si bien muchos fans ya conocían estas grabación por cintas que circulaban en cassettes desde fines de los años ’70, resulta muy importante esta edición especial, con sonido cuidado y gran presentación, que hace honor a un dato que muchos desconocen y los seguidores del Flaco siempre supieron: Invisible fue una de las bandas más increíbles del rock argentino.

De hecho, la reunión en Spinetta y las Bandas Eternas en el estadio de Vélez Sarsfield en diciembre de 2009, demostró que la magia de Invisible seguía intacta.​

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