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domingo, diciembre 4, 2022

Si bien hubo una leve baja, en la Argentina hay un 43,8% de pobreza y 8,8% de indigencia

Más de 18,4 millones de personas son pobres en la Argentina. Los datos de la UCA indican que 43,8% de los argentinos no llega a cubrir sus necesidades aun cuando la pandemia parece quedar atrás y se evidencia un alza en la actividad y el empleo, que no obstante es más precario.

Se trata de una disminución marginal comparado con el dato de 2020, indican desde el Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

En tanto, por las políticas de asistencia alimentaria la indigencia mostró este año una reducción un poco más importante y alcanza a 8,8% de la población (contra el 9,8% de 2020) aun cuando los fondos destinados fueron menores a los del año de la pandemia.

No obstante, el organismo que comanda Agustín Salvia remarca que los datos son similares a los registrados en la prepandemia.

En tanto, la indigencia afecta a 14,7% de los menores de 17 años, un punto por debajo de la medición del año pasado y aun por encima del nivel prepandemia.

La extensión de la AUH y la Tarjeta Alimentar están entre los motivos de la caída en los niveles de indigencia, indicaron los autores del informe.

La medición de la UCA detecta un empeoramiento en la cantidad de nenes y adolescentes (hasta 17 años) que viven en hogares pobres. A octubre pasado, ese dato era 64,9% por encima del 2020 (64,6%).

Contra la pandemia, son 4 puntos porcentuales más de menores que habitan en hogares pobres.

El trabajo de la UCA evidencia una fuerte correlación entre pobreza, bajos ingresos y el tipo de empleo que se crea en la Argentina.

Muestra que la caída en los ingresos reales, sobre todo de los sectores más vulnerados, y un derrotero similar en la calidad de los empleos.

Si bien se vislumbra un alza en la actividad y el empleo tras la parálisis del año pasado, el 30% de la población mayor de 18 años contaba con empleo regular pero precario a octubre pasado, mientras 19,2% realizaba changas, trabajos temporarios o revestía en el programa como Potenciar Trabajo, y 9% estaba en situación de desempleo (cesanteados y sin búsqueda).

Así solo el 42,1% de la población económicamente activa “logró acceder a un empleo pleno de derechos” (registrado y con aportes a la salud y seguridad social).

En su reporte “Crisis de empleo, pobreza de ingresos y carencias estructurales en la Argentina 2010-2021″, el equipo que comanda Agustín Salvia apunta a “la persistencia de un mercado de trabajo precarizado que excluye a parte de los trabajadores de un empleo de calidad más allá del COVID”.

“La calidad del empleo disminuyó marcadamente en los trabajadores marginales, los residentes en hogares de nivel socioeconómico bajo y muy bajo, los trabajadores del sector micro-informal, los residentes en hogares en situación de pobreza, los residentes en las áreas urbanas que no son la Ciudad de Buenos, entre los jóvenes y adultos mayores y, en las mujeres en comparación con los varones”, explican en la UCA.

En este marco, se sostuvo que la Argentina necesita crear 400.000 empleos por año y una reducción sustancial de la inflación si quiere salir en 2030 del actual cuadro de degradación social consistente en mayor desigualdad y precariedad laboral.

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