El debate sobre el impacto de la tecnología en la educación cobró un nuevo impulso en la provincia de Buenos Aires tras la aprobación de una ley que prohíbe el uso de celulares en las aulas de las escuelas primarias.
La medida, que fue sancionada este jueves por la Legislatura bonaerense, responde a la preocupación creciente por los efectos negativos que el uso excesivo de dispositivos digitales tiene en el aprendizaje y el bienestar de los estudiantes.
La normativa, impulsada por los senadores Emmanuel González Santalla, de Unión por la Patria, y Lorena Mandagarán, del GEN, establece que los alumnos de nivel primario, tanto de instituciones públicas como privadas, no podrán utilizar pantallas durante su permanencia en los establecimientos educativos, salvo que su uso sea requerido por el personal docente.
Había sido aprobada en el Senado bonaerense a principios de este año y ahora fue sancionada en Diputados.
El texto legal especifica que el Poder Ejecutivo provincial dispondrá de un plazo de 180 días desde la sanción para reglamentar la ley, aunque fuentes de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia, a cargo de Alberto Sileoni, dijeron que están analizando la normativa y que aún no se ha definido una fecha concreta para su implementación definitiva.
La obligatoriedad podría comenzar a regir en 2026 y afectará a 1,5 millones de estudiantes que cursan la primaria en la provincia.

