21.2 C
La Costa
lunes, noviembre 28, 2022

El Gobierno anunció que se llegó a un acuerdo con el FMI

El Gobierno llegó a un acuerdo con el FMI. Los detalles, que se siguen discutiendo, involucran también un proceso árido en términos varios.

Uno de ellos, no menor, es que todo debe ser traducido, no sólo al inglés y castellano, sino también a una lengua que permita su comprensión en términos de lo que eso implica. Menuda tarea.

Algo de lo que vendrá quedó registrado para la posteridad en el discurso ofrecido por el presidente Alberto Fernández para inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso.

Allí, Fernández logró ensamblar, por primera vez, un derrotero que comprendió pasado, presente y, en su mirada, lo que podría ser el futuro cercano de la economía argentina.

El mandatario ofreció un exhaustivo análisis de la herencia recibida -sobre todo en materia de endeudamiento- que tendió a volverse menos preciso en la descripción del presente y, naturaleza obliga, algo más borroso en materia del futuro, un ejercicio de predicciones que resulta siempre aventurado tratándose de la economía local.

En el marco de la negociación con el FMI cuyo saldo parcial podría anunciarse en las próximas horas en modo “acuerdo”, Fernández reiteró la fórmula anunciada del sendero de déficit fiscal descendente a fuerza de mayores y mejores ingresos del Estado, con el adicional de un gasto real que en los sectores estratégicos y sensibles podría crecer en términos reales.

La cuestión tarifaria también tamizó sus impurezas al anunciar que las tarifas de luz y gas podrían aumentar por encima del 20% anunciado, porque ostentarán un factor de ajuste atado al 80% de la variación de los salarios.

Pero por sobre todas las cosas, el mandatario trazó en su discurso la expectativa de dos dinámicas que el Gobierno ha implementado y que parecieran ser las responsables del balizamiento del sendero de la actividad.

La Casa Rosada confirmó ayer que busca apuntalar el sector externo como motor de crecimiento (en detrimento del consumo), confiado en que de allí vendrán las garantías colaterales, los dólares, que servirán para apaciguar, al menos en parte, las exigencias no escritas ni explicitadas del FMI en un futuro cercano.

 

NOTICIAS RELACIONADAS