En la conferencia de prensa habitual de los lunes, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, volvió a exponer la falta de respuesta del ministro del Interior, Diego Santilli, a quien le solicitó una reunión formal para abordar el estado de las transferencias nacionales, tras lo cual recibió una llamada telefónica que no llegó a concretarse y un comentario informal en el que el funcionario nacional dijo haber “tomado nota” del pedido.
El titular de la cartera política aseguró que el Gobierno nacional mantiene encuentros con otras jurisdicciones mientras evita recibir al gobernador Axel Kicillof y a sus ministros. En ese marco, el Ministro sostuvo que la mayor provincia del país, que además aporta el 40% de los recursos tributarios nacionales, es excluida de los canales institucionales que deberían estar garantizados por el Ministerio del Interior.
Bianco señaló que esta falta de interlocución se suma a lo que definió como un doble proceso de discriminación económica y financiera. Para respaldar ese planteo, anunció que enviará a Santilli, por WhatsApp, un video grabado durante la conferencia y un informe actualizado sobre las deudas que la administración nacional mantiene con la Provincia de Buenos Aires, ya que no logró entregárselo personalmente.
A continuación, el Ministro detalló el primer bloque de obligaciones impagas, como el atraso en las transferencias correspondientes a la caja previsional bonaerense, que ascienden a 1,7 billones de pesos, las compensaciones del Consenso Fiscal de 2017, la cancelación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y la falta de desembolsos vinculados a programas educativos, sanitarios y de transporte. Según precisó, la suma total de este rubro supera los 3,2 billones de pesos.
El segundo eje de reclamos estuvo centrado en las obras paralizadas por la Nación desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Bianco enumeró cerca de mil proyectos abandonados: obras que estaba ejecutando directamente el Estado nacional, programas de vivienda como Procrear y Casa Propia, convenios con municipios, infraestructura escolar, proyectos universitarios, obras sanitarias y trabajos del Fondo de Integración Socio Urbana. El monto actualizado de esas obras sin finalizar supera los 7 billones de pesos.

El tercer capítulo del informe abarcó los programas nacionales discontinuados o demorados, cuyas partidas estaban comprometidas por ley o por convenio. Allí mencionó los fondos que deberían haberse girado si el FONID y el fondo de fortalecimiento fiscal se hubieran sostenido, los recursos no enviados al Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, la interrupción del programa Acompañar y la paralización de fondos para transporte, emergencias climáticas, salud y trabajo. El total asciende a 2,3 billones de pesos.
Al finalizar, Bianco advirtió que la suma de los tres bloques,deudas directas, obras paralizadas y programas discontinuados, alcanza cerca de 13 billones de pesos. Además, expresó preocupación por las versiones publicadas en medios nacionales que señalan que Santilli estaría negociando con otras provincias el aval para endeudamiento a cambio del apoyo al presupuesto nacional, algo que, remarcó, debería ser un trámite técnico y no una herramienta de negociación política.
Los reclamos de Bianco a Nación
Según el ministro, la falta de reunión con Santilli no es un hecho aislado sino parte de un patrón de trato desigual hacia Buenos Aires, que se profundizó con la gestión nacional actual. En su exposición, insistió en que el Ministerio del Interior tiene como función central la articulación con las provincias, por lo que la ausencia de diálogo constituye un acto de “discriminación política”.
Bianco afirmó que muchas de las obras que quedaron inconclusas estaban avanzadas y que, en varios casos, afectaron proyectos estratégicos de vivienda, rutas, escuelas y hospitales. La Provincia, señaló, debió continuar con algunos trabajos con fondos propios, aunque remarcó que los compromisos originales correspondían al Gobierno Nacional.

